Alquimia Ancestral: El Prefacio Prohibido
Cuando escribí La Tinta Ancestral, Una Historia de Alquimia , sabía que el Prefacio no podía ser una introducción común. Tenía que ser un umbral, un alumbramiento. En las páginas del libro, este texto nos llega a través de un personaje clave: Fenáreta . (heredera conceptual de aquella partera de la antigüedad, su nombre es el de la madre de Sócrates, matrona de profesión). Nuestra Fenáreta no trae al mundo cuerpos, sino el manuscrito que custodia la memoria del origen. Su oficio, como el de la antigua mayéutica, es el arte de dar a luz la verdad que ya habita en el alma del lector. Hoy, ese manuscrito y ese alumbramiento han cobrado vida de forma audiovisual en la pieza: Alquimia Ancestral: El Prefacio Prohibido . (Enlace al texto de dicho prefacio ) ¿Cómo dar forma a lo que está "ajeno al tiempo y al lugar" ? ¿Cómo plasmar visualmente el aleteo sagrado del pájaro Bennu o el abrazo eterno de las dos serpientes que devoran sus colas en una simetría perfecta?...